Publicado por Revista do Empreendedor · 1 de julio de 2025
El periodo que va de junio a agosto, conocido como «silly season», se caracteriza tradicionalmente por una caída en las ventas digitales. Las vacaciones, el consumo local y la expectación ante las rebajas de la rentrée reducen el tráfico en los canales de comercio electrónico. Para Rúben Lamy, director general de BIGhub, citado por la revista «Revista do Empreendedor», esta desaceleración puede interpretarse como una oportunidad: «Muchas empresas no aprovechan esta temporada y creemos que esa mentalidad puede y debe cambiar».
El artículo recuerda que el comercio electrónico sigue creciendo. La «Consumer Sentiment Survey 2024», elaborada por Boston Consulting Group, indica que el 33 % de los consumidores europeos ha aumentado sus compras en línea con respecto al año anterior, un dato que refuerza la necesidad de mantener una presencia digital activa y adaptada a los hábitos de consumo de la temporada.
La primera recomendación consiste en analizar las tendencias específicas del verano. Los productos relacionados con la playa, el ocio al aire libre, la moda ligera o la comida fresca suelen cobrar protagonismo, y el análisis de los datos de ventas de años anteriores ayuda a adaptar el catálogo y las campañas.
La segunda se centra en la comunicación. Adaptar el lenguaje, los colores y los temas de las campañas al espíritu de la temporada permite captar mejor la atención del consumidor, incluso en el caso de productos que no se asocian directamente con el verano. Las promociones, aplicadas de forma estratégica, también pueden servir como motor de atracción.
La tercera estrategia considera la ralentización como una oportunidad para mejorar. Al haber menos actividad en las tiendas online, el verano se convierte en el momento ideal para reforzar la atención al cliente en tiempo real, perfeccionar los procesos logísticos y recabar opiniones a través de encuestas y valoraciones.
Fundada en 2022, BIGhub ayuda a las marcas a estar presentes en los principales mercados online europeos. Para la empresa, la «silly season» no es más que otra fase del calendario comercial y debe tratarse como tal.
























