Artículo de opinión de Rúben Lamy, fundador y director general de BIGhub.
La digitalización de las empresas ha hecho que el comercio electrónico crezca de forma exponencial, con repercusiones en los ámbitos económico, social y medioambiental. Este último está cobrando cada vez más importancia: el 72 % de los consumidores tiene en cuenta el factor de la sostenibilidad antes de realizar una compra, según el Informe de Tendencias del Comercio Electrónico 2025 de DHL eCommerce.
La ventaja medioambiental del comercio electrónico
El proceso de logística y distribución de los pedidos está centralizado y las rutas de transporte se optimizan, lo que reduce las emisiones de carbono. Es una alternativa más eficiente que los desplazamientos individuales de miles de consumidores a las tiendas físicas.
La importancia del comercio presencial
Aun así, las compras presenciales siguen siendo la opción preferida de la mitad de los consumidores portugueses, según el «Retail Report 2025» del Adyen Index. Al mismo tiempo, el 28 % realiza compras a través de las redes sociales y el 39 % combina este canal con aplicaciones y tiendas online.
IA, bolsa y economía circular
La inteligencia artificial contribuye a la vertiente sostenible del comercio electrónico mediante algoritmos que permiten una mejor gestión de las existencias. Al ajustar la producción a la demanda real, se reducen los residuos, las emisiones y el desperdicio. Para los excedentes, han surgido plataformas de venta y aplicaciones que promueven la economía circular y la venta de productos de segunda mano.
El papel del consumidor
La producción y el consumo siempre conllevan emisiones. Hay prácticas que los consumidores deben tener en cuenta, como solicitar entregas rápidas o devoluciones, que obligan a realizar rutas menos optimizadas y a que los vehículos circulen con cargas incompletas.
Conclusión
El futuro del consumo reside en el equilibrio entre la comodidad y la conciencia. Los modelos de suscripción, los métodos de pago diversificados y una mayor personalización son tendencias del sector minorista, pero la sostenibilidad es un elemento inherente a todas ellas. Generar un impacto positivo en el medio ambiente es, más que una exigencia de los consumidores, una oportunidad.
























