El comercio electrónico sigue ganando terreno, pero la transformación digital en las pymes portuguesas avanza de forma desigual. Con motivo del Día Internacional de las Microempresas, Pequeñas y Medianas Empresas, la revista PME Magazine ha entrevistado a Rúben Lamy, fundador y director general de BIGhub.
Las cifras
Según el Barómetro de Comercio Electrónico de CTT 2026, el 85,1 % de las empresas señalan que las ventas en línea aumentaron en 2025 con respecto al año anterior, y el 83 % de los empresarios creen que la tendencia se mantendrá en 2026.
Por su parte, el Barómetro de PME Magazine revela que, en 2024, alrededor del 48 % de las empresas invirtieron en transformación digital, pero solo el 22 % integraba lo digital en su estrategia y en su funcionamiento diario. En 2025, casi el 37 % de las empresas carecía de cualquier estructura o función dedicada al ámbito digital y solo el 5,5 % contaba con equipos y una dirección estructurada.
La madurez digital va más allá de la presencia en línea
La verdadera madurez va mucho más allá de la creación de una tienda online o de la integración en un marketplace; es fundamental integrar procesos, automatizar operaciones y ofrecer una experiencia coherente al cliente, independientemente del punto de contacto.
Rúben Lamy, fundador y director general de BIGhub
Los mercados digitalizan el comercio
Para el director general, las plataformas de mercado han democratizado el acceso al comercio internacional. Antes, una pequeña empresa necesitaba grandes inversiones para vender en el extranjero; hoy en día puede poner sus productos a disposición de millones de consumidores a través de plataformas ya consolidadas.
El objetivo no debe ser elegir entre una plataforma de venta, una tienda propia o una tienda física, ni entre el modelo presencial y el digital. Debe consistir en integrar todos estos canales en un ecosistema coherente, en el que la experiencia del cliente sea siempre la misma.
Rúben Lamy, fundador y director general de BIGhub
La contrapartida de un acceso más sencillo a nuevos mercados es el aumento de la competencia.
La percepción de complejidad frena el cambio
Muchas pymes siguen asociando la digitalización a procesos complejos y costosos. Según el director general, existe la idea de que vender por Internet implica gestionar innumerables trámites y gestiones administrativas, grandes inversiones y equipos especializados, pero ya existen soluciones que simplifican la transición.
Conclusión
Hoy en día, una microempresa puede recurrir a herramientas de automatización, inteligencia artificial, análisis de datos y gestión integrada que, hasta hace pocos años, estaban reservadas a las grandes organizaciones. Para Rúben Lamy, la tecnología es el principal factor de democratización del comercio actual.
























