Artículo de opinión de Rúben Lamy, fundador y director general de BIGhub.
El Día de San Valentín es una de las ocasiones más importantes para el comercio, debido al aumento de la demanda de regalos. Más allá de ser un pico de consumo, esta fecha refleja la intención de sorprender, emocionar y crear recuerdos.
Las cifras
Un estudio de Flowwow concluye que las compras online crecerán un 12 % el Día de San Valentín, mientras que el número total de pedidos aumentará un 5 % en esa misma fecha. Estas cifras, impulsadas por la inteligencia artificial y el uso cada vez mayor de dispositivos móviles, reflejan que los consumidores buscan experiencias de compra rápidas, intuitivas y adaptadas a sus preferencias.
La IA como pilar de la personalización
Los sistemas de recomendación se basan en los hábitos de navegación, el historial de búsquedas y los patrones de consumo. Al sugerir regalos que se ajustan a las características de cada consumidor, reducen el tiempo de decisión y aumentan la probabilidad de satisfacción.
Los pequeños detalles marcan la diferencia
En el comercio electrónico, las categorías más demandadas siguen siendo la moda y la belleza. En 2025, las flores representaron el 95 % de los pedidos del Día de San Valentín, pero lo que realmente marcó la diferencia estuvo en los detalles: el 85 % de los pedidos incluían mensajes personalizados. El entorno digital y automatizado no sustituye al toque humano y emocional, sino que lo complementa.
Conclusión
Por parte de las empresas, no basta con ofrecer descuentos o campañas temáticas. Es necesario proporcionar experiencias que combinen tecnología y procesos sencillos con personalización y significado. El amor se puede celebrar con un clic, pero lo que marca la diferencia es la capacidad de hacer que ese clic sea memorable.
























