Artículo de opinión de Rúben Lamy, director general de BIGhub, publicado en la revista Líder.
Muchos comerciantes temían la digitalización, ya que creían que supondría el fin de las tiendas físicas, de la experiencia presencial y del contacto humano. No hemos llegado a un consumo totalmente automatizado y empieza a quedar claro que no es necesario llegar a ese nivel.
¿Qué es el «phygital»?
El presente y el futuro del comercio no exigen elegir entre lo físico y lo digital, sino un equilibrio y una colaboración entre ambos modelos. La desaparición de las fronteras ha dado lugar al comercio híbrido, el «phygital», que combina la comodidad y la rapidez del comercio electrónico con la experiencia sensorial y emocional de las tiendas físicas.
¿Qué dicen las cifras?
Según el Barómetro de Comercio Electrónico de CTT 2025, el 73,3 % de las empresas registraron un crecimiento en las ventas en línea durante el primer semestre de 2025 en comparación con el mismo periodo del año anterior. Por su parte, el Informe sobre el comercio minorista 2025 de Adyen revela que el 50 % de los consumidores portugueses siguen prefiriendo las tiendas físicas, sobre todo por la posibilidad de tocar y probar los productos. Más que sustituirse entre sí, ambos modelos han ido convergiendo.
Gestión integrada
Las empresas que logren integrar ambos canales de forma armoniosa responderán mejor a las exigencias del consumidor moderno. Una gestión integrada y automatizada garantiza una experiencia única, con información actualizada al instante, como si se tratara de un único canal.
Tecnología y factor humano
La inteligencia artificial debe encargarse de las tareas más repetitivas y monótonas, liberando así al factor humano para que se dedique a las actividades en las que aporta valor, como la relación con el cliente.
La digitalización debe ser accesible para todas las empresas, independientemente de su tamaño o volumen de facturación. Las pymes también deben poder integrarse en los mercados online y en el mundo del comercio electrónico.
Conclusión
El comercio del futuro ya es una realidad y es el resultado del equilibrio entre el comercio presencial y el digital. Las empresas que mejor combinen ambas vertientes serán las que más éxito tengan.
























